jueves, 24 de julio de 2014

LA CITA

Después de esa primera cita, ella le invitó a subir, él rechazó la invitación, y, de nuevo, enfilo la carretera para volver a su casa.
 Él se dio cuenta que no había vuelta atrás, supo que nadie tiene el poder para cambiar el pasado, que el presente se abría nuevo reflejando lo que fue, y que el futuro era ella, que se le presentaba como su elección, porque no iba a dar ni un solo paso hacia atrás.
 Ella volvió a su casa sola, sumergida en sí misma, contrariada con el final de la cita. A la mañana siguiente el sonido del teléfono le despertó de su sueño, y entonces ella también supo que el futuro era él.

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